Vivimos al final de un pasillo larguísimo. Dice Big Mak que esto es lo que convierte un piso normal en un domicilio. No lo pillo. ¿Domicilio es más que piso? A mí me recuerda a las guaridas de las alimañas. Un túnel muy largo y al final el salón.
Aquí es donde nos reunimos al atardecer a hablar. Bueno, cada uno con sus amigos. Por Wassap, chats o lo que sea. Big Mak está enganchado a un juego del teléfono. Lleva meses construyendo una aldea y un ejercito. Se dedica a robarle a los niños elixir y oro y a destruirles las aldeas. Y se ríe solo.
Pues el otro dia estamos así, haciendo familia cada uno por su cuenta, y suena el timbre. Y mi padre, que no hace más que hablar de la caída de Occidente, va y dice: “Es el Apocalipsis, dile que pase”. Y mi hermana y yo le decimos que nos da miedo esa cosa. Mentira. Lo que pasa es que la puerta está muy lejos, pero cuela.
Va Big Mak. Abre la puerta y le dice al tío: “¿Cuál de los cuatro jinetes es usted?”. El otro se queda callado. Chis y yo flipando. “Yo creo que debe ser usted la Peste o la Muerte, porque la Ramera de Babilonia no parece”. “No, soy de la luz” dice el tio. Y Big Mak le contesta: “Usted es de la Sombra, pero pase”. “Sólo quiero hacer la lectura del contador, se lo juro”… Fue muy fuerte.
A ver si encuentro un resumen de eso del Apocalipsis, me ha quedado curiosidad con eso de los jinetes y de la Ramera de Babilonia. En el instituto no nos han hablado de esto.